miércoles, 18 de junio de 2008

THE END Episodio 10 "Laboratorio"

Enlaces directos a episodios: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9
y...
Aquí tenéis el episodio 10 "Laboratorio"


lunes, 16 de junio de 2008

The end... Vuelve!!!

Estimados lectores.... he de informaros...lleno de júbilo que The End Volverá en breve con nuevos capítulos. Esta tarde de lunes día 16 he podido juntar a los actores y hemos rodado dos capítulos y mañana tendremos la oportunidad de seguir rodando. El montaje y edición me llevará un poco más ya que me encargo yo solo, pero trataré de avanzarlo todo lo que pueda.
Desde aquí agradecer a todos (tanto a actores como a lectores del blog) su paciencia y sus ánimos.

En breve: Episodio 10 "laboratorio"

sábado, 14 de junio de 2008

Bajo las toallas...

La atmósfera se debatía entre un rojizo anaranjado que procedía de los agujeros de la persiana y un escurridizo negro que se batía en retirada por las esquinas y entre los muebles de la habitación. El cuarto de baño era otra historia. Suelo y paredes cubiertas de losas de brillante piedra verde esmeralda, que reflejaban la luz procedente de los camuflados focos halógenos.

La encontré justo delante nada más iluminar la estancia. Estaba perfecta.
Era temprano, sobre las ocho de la mañana. Sin embargo, ni la enmarañada red del sueño podía disuadir mi apetencia.
Sin dejar de mirarla, comencé a desnudarme lentamente. Frente a ella. Parecía inmutable. Dejé el pijama en el suelo, junto la puerta. Entonces me acerqué. Despacio, sin prisa . Como si tuviera todo el tiempo del mundo. Nos encontramos. Sentimos cada uno la distinta temperatura del otro. La de mi cuerpo era superior, pero no me importó, pronto pondría solución al problema. Sabía perfectamente qué hacer para elevar la suya hasta donde me placiera. Comencé la búsqueda. Primero con la mirada. Tranquilo. Seguro de mi experiencia y dominio. Incluso me separé en un momento dado para concederme más periferia. Nada. No le encontraba el punto. Me permití usar las manos. Exploré con ellas cada rincón de su hechura. No hubo respuesta alguna. Seguía tan fría y seca como al principio.
Yo no estaba dispuesto a rendirme. No podía evitar ni disminuir el deseo de necesidad que sentía por cubrirme su cálido y húmedo manar. Aún así no conseguía nada. Nunca me había ocurrido algo así. Impaciente, tomé una decisión drástica. Si yo solo no era capaz, entonces, tendría que pedir ayuda.
Volví a la otra habitación. Mi compañero, Nagre. Dormía aún plácidamente.

-Nagre...Nagre...
-¿Eh? ¿Qué ocurre "K"?
-Necesito ayuda.

Ambos, concienzudamente nos pusimos manos a la obra. Cero. Ella no estaba dispuesta a darnos nada de su interior. Fría como el hielo, parecía mirarnos desafiantes.

-No sé, yo me rindo.

Nagre salió y cerro la puerta tras de sí.
Las ganas sin embargo, no querían abandonarme. Decidido, encendí el intercomunicador.

#Propicios días Mr. K. ¿Qué se le ofrece? ¿Ayuda? Comprendo... no se preocupe, es algo normal. Le ocurre a mucha gente. Nada, no tiene por qué avergonzarse. Tan solo retire las toallas. Eso es, las toallas. ¡Por Ford!, no se preocupe. Disfrútela. Propicios días. #


domingo, 1 de junio de 2008

Piso franco (3ªparte)

Caminé guiado por el magnífico aparato. La calle, oscura, mojada y lúgubre, no mostraba ninguna amenaza aparente. El eco húmedo de mis pasos me acompañaba reverberante y las sombras cambiantes e informes me escoltaban esquina tras esquina.
Comprobé en la pantalla del rastreador, que el aerodeslizador en el que se encontraba mi amigo se hacía estacionario [cualidad de algunos transportes aéreos que les permite detenerse a determinada altura] a unos 30 pies del suelo.
Me apresuré a dar alcance a su posición, pues seguramente habría localizado un lugar adecuado y se dispondría a aterrizar.

-Syn
-Key, he entablado contacto
-¿Con ella?
-No exactamente.

Dos chicas que parecían una se acercaron.

-Mira te presento a Loenia y Norela.
-Encantado

Las gemelas nos acompañaron hasta una especie de fiesta parecida a los after-hours que se encontraban en el siglo XX. La muchacha en la que mi compañero estaba interesado, entró detrás de nosotros. Parecía frecuentarlo.
De nuevo se conglomeraban varias razas. Aunque advertí mayor presencia de mutantes y alienígenas y escasez de androides y Cyborgs, cosa que me complacía, pues enfrentarse a un robot o a un individuo con partes servo mecanizadas, completamente desarmados como íbamos; era un auténtico suicidio.
Nos dirigimos a un rincón. Quizás no fuera la zona más ágil de la sala para escapar en caso de alguna emergencia, pero por otra parte nos mantenía mínimamente excluidos del alboroto central.

-Sea lo que sea que quieres negociar con ella, parece que se te están adelantando.
-No hay prisa. No creo que ese mutante vaya a durar demasiado.

Conversé con las gemelas tratando de conseguir algún dato esclarecedor para la información que buscaba. Nada. Ellas estaban interesadas en otro tipo de conversaciones. Una en concreto, no sé si Loenia o Norela, podía ser perfectamente la culpable de la alta temperatura en la sala. No pregunté por su raza, aunque la intuí alienígena, pues todo el que se le arrimaba se encontraba rodeado por sus tentáculos.
Tras alejarme prudencialmente de ellas, vi como una figura se me acercaba.

-¡Key! ¿Bailas?
-Estoy buscando a mi amigo, estaba aquí tan solo hace un segundo.
-Si te interesa... avisa. Estoy por aquí.

Y se mezcló con la multitud. Al parecer Acidia nos había seguido.
Di una vuelta de reconocimiento. Syn no aparecía. Me encaminé hacia los lavabos. Observé cómo Acidia me seguía con la mirada y hacía alguna clase de señal. Enseguida dos bultos comenzaron a acercarse. Creí percibir cierto sonido de servos hidráulicos. Mi sangre se volvió más líquida y apreté el paso.
Casi tropecé con mi amigo.

-¡Ey! ¿Dónde vas tan deprisa?
-Tenemos que largarnos.
-Qué ocurre.
-Creo que me he metido en problemas.
-Ya veo, aquellos dos que vienen ¿no? por sus movimientos intuyo que tienen partes mecánicas.
-Justo.

Cuando estaban a punto de alcanzarnos, una de las gemelas se le enganchó a un brazo y comenzó a realizar una extraña danza. Aquel ser medio humano medio máquina detuvo su avance. Miró a la chica y pareció dudar. Syn y yo aprovechamos la coyuntura y nos mezclamos entre la multitud.
Acidia agarró mi brazo.

-¿Te marchas?
-No, en realidad sólo dábamos una vuelta, para ver el ambiente más que nada.

Mi amigo ya estaba en la salida.

-Tengo que contactar contigo, puede interesarte lo que tengo que ofrecer.
-He escuchado esa frase más de una vez.
-Esta vez puede que sea cierto.
-¿Como aquellos dos engendros que has mandado a buscarme?
-Estoy bajo coacción, tenía que disimular. Sabría que te las ingeniarías.

Syn me gritó.

-¡Vamos!
-Acidia, he de marcharme.
-Llámame.

Los dos brutos mecánicos se habían librado de Loenia y Norela y casi me alcanzaban con solo estirar su bio-brazo. Me apresuré a tomar la salida y Syn y yo nos perdimos en la protección de la noche.

-¿Has sacado algo de información?
-No. ¿Conseguiste algo de Nan?
-No, estaba demasiado rodeada. Volvamos a casa. Por cierto ¿Qué pasa con Acidia?
-Nada
-¿Algo trama?
-No voy a ponerme a averiguarlo.
-Quizá sea divertido e inquietante.
-O peligroso.
-Quizá.
-En tal caso no me interesa. Volvamos, tengo un lanzamiento de la Lauch 011 dentro de poco y he de prepararme. Puede que me informen acerca de lo sucedido.
En silencio, subimos a nuestro aerodeslizador desapareciendo entre los edificios de la ciudad. La fría noche nos encubrió con su húmedo manto protector. Cobijando en ella todos nuestros pensamientos y sensaciones. Nuestros sueños y deseos. Los de mi amigo puede que estuvieran aún en aquella fiesta o puede que no. Los míos estaban lejos. Un rostro se arrastró furtivo por mi cabeza. Un rostro y nombre.

martes, 27 de mayo de 2008

Piso franco (2ª parte)

#Comprobación finalizada. Acceso permitido #

De forma imperceptible, ambos resoplamos inundados por un sentimiento de alivio. Ya estábamos dentro.
El ambiente estaba viciado. Y había escasez de luz. Un estrecho pasillo nos llevó hasta una sala central. Un mediocre soporte sonoro terminaba de ensuciar la escena.

-He de tratar unos asuntos con alguien. Se hace llamar Nan. Debes mantenerte al margen.
-Descuida. ¿Cómo es?
-Cuando la veas lo sabrás.
-¿Cuando "la" vea?

Sonrió.
Se acercó un tipo.

-Tu debes ser el de Omin-ra

Dijo a Syn.

-Sí. Encantado. Éste es Key.
-Un placer. Estáis en vuestra casa. coged lo que queráis. Y divertíos.
-Gracias.

Contestamos ambos a la vez.

-¿Ahora qué?
-Integrémonos.

Una joven se detuvo frente a nosotros. Nos miró de arriba a bajo y con voz áspera y castigada pero no falta de sensualidad, se presentó.

-Hola soy Acidia.
-Syn.
-Key.
-Encantadísima.

Y acarició una especie de collar viviente que rodeaba su cuello. Percibió que la observaba inquieto.

-Es alienígena. No sé de qué planeta. ¿Te gusta?
-Es significativamente... llamativo. ¿No pesa mucho?
-Un poco.

Y me lo cedió para que lo cogiera. Estaba frío y suave.

-¿Qué hacéis por aquí?
-Pretendíamos pasarlo bien un rato. Nos recomendaron este sitio.
-¿No tomáis nada?
-Mismamente nos preguntábamos dónde podríamos encontrar algo para llevarnos a la boca.

Se aventuró a decir Syn entrando en la conversación mientras sostenía dos cilindros transparentes vacíos.
Ella puso una mirada juguetona sonrió maliciosamente y pestañeó estudiadamente sin desviar la mirada.

-Yo os conseguiré algo, enseguida vuelvo.

Y desapareció entre el humo y la informe masa que constituía la multitud de seres allí congregados.

-No deberíamos beber nada de lo que nos ofrezcan aquí.
-Lo sé Key. Tendremos que disimular.

Sin previo aviso comenzaron a escucharse unos ensordecedores golpes. El ambiente se revolucionó levemente. Syn y yo nos pusimos en alerta. El jaleo, proveniente de una sala contigua a la que nos encontrábamos iba en aumento.
Apareció Acidia con dos cilindros rellenos de una especie de burbujeante masa gelatinosa ocre.

-¿Qué ocurre en aquel sector?
-Nada de importancia. Un cyborg ha ingerido más cápsulas de las que su córtex cerebral tolera y ha afectado a sus funciones motoras y a los servos motrices. Golpea incesantemente una plataforma de sujeción.
-¿No será peligroso?
-Se calmará en breve.

El individuo, totalmente descontrolado, agarró dicha plataforma y la elevó por los aires. Amenazante. El pánico se apoderó de la sala. Se abrieron las salidas de emergencia.

-Espera, la he visto.
-Vámonos.
-He visto a Nan.
-Syn no hay tiempo ahora, salgamos de aquí.

Justo cuando alcanzamos una de las salidas, el cyborg, enfurecido, lanzó la plataforma de sujeción contra una de las ventanas del piso franco.

-La ha tirado a la calle. La policía no tardará en llegar. Larguémonos.

Una vez fuera, localizamos de nuevo a la chica que Syn buscaba. Decidimos seguirla. Ya que en el piso franco no habíamos tenido oportunidad de sacar información a cerca del porqué de la anulación de la cuenta atrás y partida de la "Lauch 011"

-Se ha montado en un aerodeslizador.
-Súbete también en él. Yo te seguiré con el rastreador.

(Continuará...)

domingo, 25 de mayo de 2008

Piso franco (1ª parte)

[Hora terrestre 11.38]

Las alarmas sonoras me sacaron de las húmedas ensoñaciones y mundos de fantasía por las que mi mente, insconsciente, me llevaba. Apenas tenía unas pocas horas para preparar mi primer contacto directo con el grupo en que sería un infiltrado, un agente en cubierto, un topo. Chequeé todo el equípo que necesitaba. Mi dos principales herramientas, un RD-100 y un KTWorkstation viajában junto a mí en el aerodeslizador. Llevaba además un portable de IA con un modelo Goglee 0.8 como recurso frente a posibles situaciones inesperadas y peligrosas. No obstante sabía que no podría disponer de él cuanto quisiera, ya que el hacerlo pondría en peligro mi tapadera y por tanto la misión. Misión que desconocía por el momento. Simplemente seguía órdenes. Allí me querían. Allí iba.
Llegué al primer muelle de carga. Blanco sucio de proa a popa y con la panza de negro grafito se encontraba la primera de las naves enlace la “Launch o11”. Casi recordaba a uno de aquellos viejos transbordadores espaciales que allá por el siglo XX que usaban en los cortos y aún peligrosos primeros viajes espaciales. El Chanllenger, el Columbia,... sus imágenes pasaron fugazmente por mi cerebro.

-Propicios días.
-Propicios dias.
-Se presenta Keydeth. - Evidentemente mi cargo de R.G. Cesó cuando salí de la Lábil 02.
-Le esperábamos Mr. K. Si deja su equipaje en la cinta transportadora, la llevarán a las bodegas de carga.
-Con mimo por favor.
-Por supuesto. Déjelo de mi mano Mr. K

“Mr. K”, como pasaron a llamarme desde ese primer momento, no me disgustó. “Mr. K”... tenía fuerza.
Mi nuevo sobrenombre y yo nos acomodamos en una de las 11 unidades unipersonales de las que la "launch 11” disponía. Ya que al ser una nave de traslados cortos era demasiado pequeña para albergar camarotes completos.
El resto de la tripulación la formaban Imó, Wad, Nagre, Acub, Atiya, Juzan, y el piloto, Tomt.
Partimos sin demasiada demora.



#10 y contando para lanzamiento#

Dijo una voz metálica, pero cuando nos disponíamos a zarpar comenzó a sonar un extraño e insistente pitido.

#...9...#

-Pivipivip... pivipivip

#...8...#

-¡El comuicador de emergencia! -Dijo Imó, quién estaba a cargo de la seguridad y control de todos nosotros. Y lo descolgó.

#...7...#

-Aquí la Launch 011. Al habla Imó.

#...6...#

-Sí. Comprendo.

#...5...#

-Sería un viaje infecundo...

#...4...#

-Recibido. Así lo haremos.

#...3...#

-Atención todos, cancelamos la salida.

#...2....#

-Volvemos a casa.

#...1...# #Lanzamiento cancelado...todos los sistemas correctos... lanzamiento cancelado#

Los motivos de la cancelación no nos fueron expuestos, por lo que decidí investigar por mi cuenta.
Contacté con una de mis fuentes de información. Syn.

-Esta noche hay una reunión en un piso franco. Puedo conseguir un par de micro-multi-pases.
-Bien. ¿Qué clase de ambiente habrá allí?
-De todo. Humanos, ciborgs , mutantes... lo que quieras. Incluso alguna que otra alienígena despechada.
-Voy servido gracias.
-Seguro que sí. Es lugar idóneo para encontrar cualquier tipo de información que quieras
-Esperemos
-Dejo a Lusy y paso buscarte. Estoy a 20 minutos. Llego en diez.
-Gracias. Te espero.

Llegamos a la dirección que nos habían facilitado.

-Esto puede que sea peligroso. Me tranquiliza tenerte de mi parte.

Syn me contestó con su particular mutismo, pero entendí su "igualmente".
Pasamos el primer control de seguridad. Los mirco-multipases estaban en regla. Accedimos al piso y el segundo control de seguridad se interpuso en nuestro camino.

#Identificación#

Era una especie de Robot-señora modificado. Su modulador de voz era más grave y su chasis más alto y grande.Su cara estaba cubierta por un visor que escaneaba en busca de posibles armas ocultas.
Mi acompañante se dirigió a él.

-Venimos de parte de Omin-ra

#Comprobando...#

Miré a Syn. Evidentemente íbamos desarmados o no podríamos haber pasado el scaner. Si el señuelo que teníamos no funcionaba, nos veríamos en serias dificultades.

(continuará...)

viernes, 23 de mayo de 2008

A la tercera va la vencida...

La carolina (Jaen)

Tras la revolución post concierto autografil de las dos estrellas K&S la gente se disperso sin ningún altercado. Los músicos hicimos la del pulpo, salimos por la puerta de atrás y alcanzamos el hotel que nos hospedaba. Duchita, cenita y tras echar unas risas, decidimos salir a la feria que estaba cerca del lugar del concierto...
Unos bailes, unas cañas y al poco la mayoría se fueron de nuevo al hotel "La perdiz" de la cadena NH.
El chofer, sin embargo, quería comer algo, así que le acompañé. Caminábamos entre el tumulto cuando comencé a oír cierto chistar.
Me giré y vi un grupo de chicas a medio correr con dirección hacia nosotros, pero no me pareció que la que quisieran llamar fuera nuestra atención.

-Chsssss... ey... oye... el de rojo... Key...

Volví a girarme. Ahora estaban más cerca. Pero el jaleo ferial impidió que escuchara claramente sus llamadas e hice caso omiso.
De pronto, una mano se posó sobre mi hombro.

-Perdona...

Dijo tímidamente una voz femenina.

-Sí, hola.
-Hola, eres el pianista de K&S.
-Em... sí, eso creo [ya no estoy seguro si soy guitarrista, pianista o baterista. De hecho... alo mejor soy Shara y no me he dado cuenta]
-Te he estado viendo... bueno...

Sonrió y miró a sus amigas un poco ruborizada.

-Te hemos estado viendo en el concierto. Me ha encantado
-Vaya, gracias, siempre es un placer que reconozcan el trabajo de uno.

Dije sinceramente sonriendo.

-La verdad...

Su cara se llenó de color frambuesa.

-La verdad es que me has enamorado cuando has tocado el tema a piano solo.

Mi cara se puso blanca como la cal. Y la chica aguardó en silencio y con una sonrisa de oreja a oreja a que yo contestara algo.

-Er... vaya... gracias... em... ¿Entonces habéis disfrutado todas en el concierto?

Miré al chofer que me esperaba alejado un par de metros de la escena, pero que por su cara de befa, chifla y mofa, lo estaba escuchando todo.

-De verdad ¿eh? loquita loquita

Volvió a espetarme parpadeando doblemente tras pronunciar por segunda vez la palabra "loquita"

-Muchísimas gracias... eso... em.. eso mismo es justo lo que me dice mi chica continuamente. Bueno, celebro que os divirtierais en el concierto, ahora... tenemos que marcharnos, que mañana toca viajar, ya sabéis...las giras es lo que tienen.

-Qué suerte tendrá tu chica ¿no?
-Bueeno... no sé yo si ella pensará lo mismo...
-Qué envidia...
-Bueno nos vamos ya gracias... un placer.

Ya caminábamos y ella seguía allí parada... pestañeando.

-Ni una palabra
-Xavá que yo no via desí na...
-Mejor
-Sólo una cosilla... la verdá... ehque la xavalilla...
-Ni una palabra
-Tu mentiendeh ¿no? si no te guhta poh pa mí, que le daba yo un buen revolcón illo. Que tiene unos 21 añitos mu bien llevaos.
-Pidamos la cena.
-Dime... ¿tú quiereh muxo a tu novia esa?
-Yo no tengo novia.
-¿Poh entoces?
-Largo de explicar. Dos bocadillos de lomo con tomate por favor.
-A ti te tiene una ahí encandilao eh?
-Encandilao... encandilao... anda pilla el bocata y vamos para el hotel socio.

A la tercera va la vencida...